abril 03, 2006

El club voyager

No se necesita ser sabio, o tener la mayoría de edad, o tener licencia de manejo, ni tampoco se necesita conducir un auto para saber que la mayoría de las mujeres no fueron dotadas por la madre naturaleza con la habilidad para conducir un auto en las selvas del asfalto. Aunque hay sus excepciones.

Digo hay muchas cualidades de las reinas del mundo de las cuales se aprovechan y lucen pero el manejar nomás no es su fuerte, como en un hombre es cuidar niños o bajarle a la tapa del baño cuando se va a hacer del ... 1.

Pero, hay un grupo de mujeres de alta peligrosidad vial, un grupo de mujeres con habilidades de desastre admirables. Ocultas detrás de un volante son capaces de hacer que un día normal sea un día de terror y de bilis a por mayor. Son como los Illuminati de la historia o los Templarios de la iglesia católica pero con una misiva un poco mas local: Destruir el tráfico vial a toda costa.

Creo que pocos logramos verlas, pocos podemos darnos el tiempo de analizar sus actos barbáricos e incomprensiblemente irrazonables, es como investigar los ovnis de Maussan, o los muertos de Carlos Trejo, o las patrañas de la "zorrale" de Tere Coss. Sólo se necesitan unos cuantos minutos de reflexión para llegar a la conclusión que en realidad existen, que no es un mito, que no es una broma y que están presentes en todas partes, son las mujeres de "El club voyager".

Las he puesto en esta agrupación terrorista por que todas ellas siguen un mismo patrón de conducta o de anti-conducta. Son señoras de 35-45 años, de clase medio alta o alta, casadas con más de 2 niños, IQ no mayor que Maria Julia la Fuente, madres sobrepotectoras, obviamente casadas y de esposos con mucho dinero, un nivel social de jugadoras de canasta (comadres VIP), cirujías plásticas disimuladas y el sello distintivo de su clan - una camioneta familiar -, como la primera que se vio en la cuidad fue una Chrysler Voyager; es de ahí de donde tomé su nombre.

Peligrosas como un analfabeta con la lista de schindler ó un disléxico en una tienda de ropa femenina, estás mujeres son el némesis de los conductores educados y vivaces (cerca del 2% en monterrey) que transitan por las calles todos los días. Su área de acción son cerca de Supermercados, colegios escolares de alto costo, Centros Comerciales, Restaurantes y Cafés de señoras, Conciertos de Juan Gabriel o algún artista de antaño que no conocemos, Estéticas jotillos-malvados-careros reconocidos y muy pocas ocasiones se les a visto en las iglesias.

Sus tácticas son simples pero desastrosas: Desconcer las leyes de tránsito como tales, son dueñas de la calle donde viven ya que su esposo es rico y la puede comprar, su camioneta cabe donde lo deseen, se pueden estacionar donde haya algún material sólido (aún el hielo), los retrovisores y espejos laterales son adornos, los agentes de tránsitos son guardias de seguridad en moto, las señales de tráfico son para los pobres que no tienen seguro de auto, los sonidos de claxon se ignoran son errores de la matrix, doble o tripe fila afuera del colegio es algo normal y mucho más en gonzalitos, dejar el carrito de compras en la salida de otro auto que no sea el de ellas es un método de supervivencia racial, no escuchan a los conductores cuando les gritan por que no quieren piropos cuando pseudo-conducen o por que llevan a Bely y Beto a todo vólumen para sus hijos mientras platican con su madre por celular, usar la frase de "Mire oficial, mi esposo es dueño de tal negocio y gana tanto y se apellida tal y vivimos en valle, de hecho iba para allá a una reunion social" para cuando un guardia con moto las detenga sin motivo aparente, y la mas peligrosa de todas "Ellas siempre tienen la razón, todos están mal, sino ¿Por qué ellas tienen una camioneta y los demás autos simplones?".

Cuídense de estas mujeres como con el dengue, no dejen espacios donde puedan maniobrar, no las enfrenten ellas siempre ganarán, no les griten, aléjense cuando vean una, o mejor denles el paso, es mejor que recibir un choque sin sentido, y los más importante de todo no dejen que su mamá / esposa se una más del clan, detecten a tiempo el problema y corríjanlo es su deber social. Si ya no tiene remedio cómprenles un auto estándar para que sepan de que lado masca la iguana.

La muerte es algo que no tiene sentido para mí, algo que llega como todo en la vida, algo que es parte de ella, y que su momento pude ser espontáneo y sigiloso o rápido y estrepitoso pero cito unas palabras de la biblia para que me entiendan: "Horrenda cosa es caer en las manos de un miembro del club voyager, sufrirá en las llamas del infierno y no tendrá alivio alguno", en este caso antes de morir en las manos de una de estas mujeres prefiero morir de una manera mas heroica: dejar que un camión urbano me aplaste y me destripé. Los periódicos me harán famoso y María Julia la Fuente dirá una frase ridícula acerca de mí y dirá que fui buen cristiano, y no quedar en el olvido como una víctima más de "El club voyager".

1 comentario:

TrainTown dijo...

Te equivocas aSpawn, ellas sí van a la iglesia, tal vez no a la que tú vayas pero si a la que yo iba (en pasado) y que gracias a Dios ya no voy...
Ahí estaban ellas, asechando a sus siguientes víctimas, viendo con quien ponerle el cuerno a sus maridos que casi no las atienden porque estan trabajando duro por el dinero para que ellas puedan tener su camioneta, sus paseos, sus juegos de canasta... y hasta para poder mantener al amante en puerta que muchas veces son jovenes estudiantes por lo general foraneos que lo unico que quieren es lana... Digo no todas son así pero digamos que un porcentaje muy significativo...

Saludos desde playa del carmen!

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